Quizá parezca que voy a escribir sobre mis inicios con la ELA. Pues no; voy a hacerlo sobre mi reciente encuentro con la ELA en estado puro, en las formas más crueles posibles, pero a la vez en sus caras más amables, más esperanzadoras, más alegres. He estado con Alejandro conviviendo durante dos días con unos cuantos enfermos de ELA y sus familiares y cuidadores. Y ha sido una experiencia maravillosa que tengo la necesidad de contar. Cuando reúnes el valor para encontrarte cara a cara con tu futuro, o con lo que se espera que sea tu futuro, sientes algo muy diferente a lo que podría creerse. En general pensaríamos tener miedo, angustia, pero esos son sentimientos previos al encuentro. Cuando estás cara a cara con la mayor crueldad imaginable, sólo sientes ternura junto con una gran dosis de cariño hacia personas que no conoces, de algunas sólo el nombre, de otras nada. Lógicamente me emocioné al poder, por fin, dar un beso a Fran. Fran es la persona donde se reúnen todos mis se...