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Mostrando las entradas etiquetadas como cielo

Algo infinitamente mejor

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Me ha ocurrido muchas veces y siempre acabo triste. De tantas como han sido no puedo ni decir un número. Sacerdotes y laicos que se me acercan para rezar por mí imponiéndome las manos con la esperanza de curarme por su intercesión. Me entristece ver la decepción en sus ojos.  Me gustaría decirles que recibo mucho más de lo que piensan, porque la curación del cuerpo es fácil en comparación con la curación y transformación del corazón; y yo necesito mucho más de ésta que de aquélla. Hasta el momento, la transformación ya ha sido gigantesca, pero no completa. En la época de Jesús la gente se le acercaba y con sólo tocar la orla de su manto se curaban. Ahora que tenemos una intimidad con Él infinitamente superior por la Comunión, no hay tantas curaciones. Es razonable preguntarse por qué, aunque yo no perdería el tiempo. Sin embargo creo que el mismo Jesús esboza una explicación en un pasaje relatado por los tres sinópticos y creo interesante verlo aunque me vaya un poco del te...

Como un niño

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Es impresionante cómo un enfermo de ELA, en un estado avanzado de la enfermedad, se vuelve igual que un bebé. En cada aspecto de la vida se comporta como un niño, para moverse necesita que otro le mueva, para hacerse entender tiene que utilizar métodos alternativos al habla, muchas veces el llanto. Para alimentarse alguien debe darle la comida a la boca; comida que no puede preparar por sí mismo. Más tarde tampoco podrá recibir la comida a la boca, sino que alguien deberá enchufársela directamente al estómago, casi casi como quien enchufa un biberón a su bebé. Todo lo que tiene que ver con el aseo debe hacerlo otro por él. Por supuesto en el vestir también está sujeto a otros. En todo se comporta como un bebé. Bueno, en todo no: su cabeza rige como el adulto que es, con plenas facultades mentales. Estos pensamientos me asaltan con frecuencia y se quedan ahí. Pero últimamente me han hecho sentirme afortunada de ser como un bebé, al haberse leído en Misa dos veces casi se...