Una lotería imposible
Ahora que puedo hablar con mi propia voz a través del comunicador, estoy sintiendo que me cuesta mucho mover el ojo a la derecha. Yo creía que no podía pasar en la ELA, que los músculos encargados de los movimientos oculares, no fallaban nunca; pues estaba equivocada -me lo confirmó el neurólogo, existen casos descritos-. Así que sí, me vuelve a tocar una lotería imposible. Realmente esto es dramático, porque sin movimiento ocular es imposible la comunicación. ¿Cómo voy a poder decir que me duele algo? ¿Cómo voy a poder leer si no podré ni pasar de página? Es más, ni siquiera podré pedir que me pongan el libro frente a mí, o que me lo abran en el ordenador. Esto me agobia bastante, la verdad sea dicha. Más incluso que cuando se me meten las moscas en la boca; inconvenientes de tenerla siempre abierta. Pero a la par con mis pesadillas con cucarachas y ratas. Si se hicieran realidad mis pesadillas, que consisten, en el caso de las cucarachas, que se suben en masa por mi...