María imprescindible

Jesús no hacía ni decía nada sin un sentido muy concreto que valía para el momento y para 2000 años después. Sus mensajes, sus obras, su forma de hacer las cosas tenían una solvencia perfecta, sin fisuras. Todo cumple con el pasado profético y todo significa algo para el futuro. Hoy, al igual que hace 2000 años, el Evangelio es Palabra del Señor viva que se aplica sin adaptaciones ni interpretaciones. Y hoy me planteo una cuestión en medio de esta intencionalidad: ¿Por qué Dios decidió enviar a su hijo Jesús haciéndolo nacer de una Virgen humana? ¿Por qué de esa forma?