Inspiración

Nunca hago esto, pero hoy lo he hecho. He procurado ponerme en oración, he invocado la inspiración del Espíritu Santo y he abierto la Biblia por donde Dios ha querido. Esto es lo que he leído: ¡Si me olvido de ti, Jerusalén, que se me seque la diestra! ¡Se pegue mi lengua al paladar si no me acuerdo de ti, si no exalto a Jerusalén como colmo de mi gozo! (Sal 137 5-6) Esto es Palabra de Dios que se aplica en toda época; entiendo que Dios se lo inspiró al salmista y ahora me lo dice a mí, que me olvidé de él; y, como si se cumpliera la profecía, mi diestra quedó seca. Gracias Dios mío porque aún estoy a tiempo de exaltarte como colmo de mi gozo, y si no lo hiciera, ¡que se pegue mi lengua al paladar! Señor, Tú eres el colmo de mi gozo. Todo tiene sentido si me lleva a Ti, y nada lo tiene cuando me aparta. Esta vida, la mía y la de cualquiera, sólo es el camino para llegar a Ti, nada es importante si me hace olvidar el objetivo. Que nunca lo olvide, Señor. Que nunca ...